Beneficios de andar en bicicleta

Pedalear está de moda. Es económico, divertido y es un plan ideal para compartir con amigos, pareja o familia. Además, tiene grandes bondades para tu cuerpo, ya que es una de las actividades físicas más completas. Te contamos cuáles son los beneficios de andar en bicicleta para entender por qué tantas ciudades promueven las bicisendas y nos invitan a sumarnos a esta tendencia mundial.

Incorporar una bici a tu rutina puede generar un gran cambio en tu calidad de vida. Andar en bicicleta no sólo ayuda a adelgazar sino que fortalece los músculos, protege las articulaciones y mejora el sistema inmunológico.

Además, las virtudes de la bici exceden lo personal. Son un medio de transporte ecológico que no genera daños ambientales, contribuyendo a bajar los niveles de contaminación.

Beneficios de andar en bicicleta
Las bondades de andar en bicicleta todos los días son muchas, ya que el ciclismo es un deporte muy completo. Conocer los beneficios puede ser un gran estímulo para cambiar algunos hábitos y reemplazar el auto o el colectivo para trasladarnos al trabajo, a la facultad o al optar por un paseo.

Andar en bicicleta adelgaza: la bici es un gran aliado a la hora de combatir el sobrepreso y la diabetes. Permite quemar unas 300 calorías en media hora de pedaleo a ritmo tranquilo, y aún más si vas más ligero. Según la Escuela de Salud Pública de Harvard, andar en bicicleta tan sólo 5 minutos al día puede ayudar a las mujeres a reducir el aumento de peso cuando entran a la edad madura.

Fortalece el cuerpo: andar en bicicleta fortalece los músculos, mejorando la postura y previniendo dolores de espalda. Es ideal para tener piernas fuertes, tonificadas, y tiene excelentes resultados en glúteos y abdomen.

Reduce el abdomen: la bicicleta ayuda a mejorar nuestro aspecto físico. Pedaleando todos los días, obtendremos un abdomen plano y un cuerpo mucho más estilizado. Es muy bueno para combatir la celulitis porque mejora la circulación.

Fortalece las rodillas: los rodillas suelen sufrir mucho al hacer deporte. Gracias a la bicicleta, fortaleces tanto la musculatura que ejerce de sujeción de la rodilla como los músculos de las piernas con bajo impacto.

Protege las articulaciones: dedicar unos minutos diarios a andar sobre dos ruedas es muy positivo para las articulaciones de las rodillas. A diferencia de otras actividades como correr o saltar, el 70-80% del peso del cuerpo es amortiguado por el asiento, con lo que las articulaciones y los cartílagos no soportan demasiado peso.

Mejora el sistema cardiovascular: al ser un ejercicio aeróbico, la bicicleta hace bien al corazón y los pulmones. Oxigena, estimula la circulación sanguínea y es buena para combatir la presión arterial alta.